PUIG DE LA NAU


Benicarló, el Baix Maestrat

Campañas: 1ª (1975), 2ª (1976), 3ª, (1977), 4ª (1978), 5ª (1979), 6ª (1983), 7º (1985) 8º (1986), 9ª (1987), 10ª (1988), 11ª (1989), 12ª (1990), 13ª (1996), 14ª (1997), 15ª (1998), 16ª (1999), 17ª (2000)
Dirección, Francesc Gusi (1975 a 1983); Arturo Oliver (1985 a 2000)
 

El poblado presenta una notable estructura urbanística y una muy bien conservada arquitectura, así como una interesante secuencia estratigráfica, cuya cronología abarca desde finales del siglo VIII aC hasta fines del V e inicios del IV aC, todo lo cual permite conocer interesantes datos del origen y desarrollo de la cultura ibérica en general.

La primera ocupación del yacimiento (Puig de la Nau I) se realiza de finales del siglo VIII a mediados del VII anE, siendo una asentamiento formado por cabañas de planta redondeada. El material cerámico perteneciente a este momento, corresponde a cerámicas hechas a mano del bronce final. Posiblemente constituyó un poblado de carácter temporal, habitado por gente dedicada al pastoreo.

Durante la segunda fase de ocupación (Puig de la Nau II), perteneciente a la fase cultural del hierro antiguo, el tipo de hábitat cambia completamente, puesto que se construye un asentamiento estable formado por edificios de planta rectangular. Cronológicamente abarcaría desde mediados del siglo VII anE hasta el primer cuarto de la centuria siguiente. Junto al material indígena, cerámica fabricada a mano, encontramos las primeras importaciones fenicias, tales como ánforas, orzas y platos trípodes.

Vista aérea de poblado ibérico del Puig de la Nau

En la tercera fase, que se extendería a todo lo largo del siglo VI anE, aparecen las primeras cerámicas indígenas a torno, es decir las denominadas cerámicas de técnica ibérica. Continúan las importaciones de los productos provenientes de los centros fenicios, a los que se añaden a finales de dicho siglo las primeras cerámicas griegas, especialmente las de figuras negras. Este momento corresponde plenamente al periodo del ibérico antiguo.

La fase correspondiente a la cuarta ocupación, datada en la primera mitad del siglo V anE, se halla prácticamente arrasada a causa de las construcciones posteriores de mediados de dicho siglo, configurando la fase más espectacular del yacimiento (Puig de la Nau V), la cual se ha conservado en un estado excelente. Se trata de un urbanismo completamente nuevo, protegido por una gruesa muralla reforzada con torres redondeadas. A partir de dicho recinto amurallado, se trazaron los diferentes viales que constituyen las distintas manzanas o islas, donde se distribuyen las diversas viviendas de varios tipos, de una, dos y tres estancias, algunas de ellas con una planta superior. Durante este periodo continúan apareciendo cerámicas de importación de origen griego y púnico. Este periodo desaparece a finales del siglo V y/o principios del IV anE.

La última fase del poblado presenta por el momento una cronología incierta; se trataría de una ocupación parcial del poblado, aprovechandose algunos viejos edificios de la etapa anterior.

Bibliografía

OLIVER, A., GUSI, F. (1995) El Puig de la Nau. Un hábitat fortificado ibérico en el ámbito mediterráneo peninsular. Monografies de Prehistòria i Arqueologia Castellonenques, 4, 359 pp. SIAP. Diputació. Castelló de la Plana.